¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Depende mucho el punto de vista con el que se conceptualice y asimile la pregunta, pues a simple vista pareciera que la respuesta es muy lógica a un sí, pues se supone que una persona “competente” maneja y ejecuta cualquier tipo de contenidos, solo que en este planteamiento no se maneja que tipo de preguntas se plantearían, es decir, ¿qué inclinación pueden llevar dichas preguntas (conceptos, saberes prácticos, actitudes)?; no queda claro si el manejo de las preguntas llevaría o alcanzaría niveles de construcción cognitiva en los cuales se pudieran exponer puntos de vista propios, claros, sintéticos y organizados de acuerdo a lo que curricularmente se ha aprendido o vivencialmente se ha experimentado o si esas preguntas están solamente orientadas a respuestas teóricas, memorísticas y discursivas que no impliquen ninguna demostración de raciocinio.
En mi opinión, aunque el aprendizaje es trivial no deja de ser un proceso complejo que para poder evaluarse requiere también de procesos situados, claramente planteados y profundos. Dicho de otra manera y después de darle varios enfoques a la pregunta, mi respuesta es no, porque el aprendizaje requiere de todo un proceso mental cognitivo que no se sujeta solamente a lo conceptual, memorístico y general.
Los procesos mentales que están involucrados en el aprendizaje no son unilaterales, el aprendizaje es multifactorial, suele en muchos casos concebirse trivial, porque de cada cosa y de cada momento se aprende, sin embargo si el aprendizaje de la cotidianidad no se sitúa y no se medía pierde significado y se vuelve inútil.
Sabemos también que el aprendizaje no es medible en términos cuantificables y que la medición que por rutina se le ha dado durante mucho tiempo, ha sido mayormente subjetiva pues el aprendizaje es más bien cualitativo referente a encontrar significado a lo que se aprende y no tanto a la limitante de ejercicios memorísticos ó existenciales.
Cuando comparamos la concepción de aprendizaje desde el punto de vista de las corrientes constructivistas y conductistas nos damos cuenta que el conocimiento toma distintos significados, que varían de acuerdo al contexto cultural, social, económico y religioso en que se desarrollan los estudiantes.
El aprendizaje es relativo y depende de la realidad de cada estudiante, donde debemos tomar en cuenta su familia, su etapa de desarrollo y su calidad de vida. Estas variables determinan los procesos mentales que se presentan en cada etapa. Además que el aprendizaje significa saltos cualitativos y cuantitativos que nos proporcionan herramientas y destrezas que nos permiten ser mejores y aumentar la calidad de nuestra vida.
Depende mucho el punto de vista con el que se conceptualice y asimile la pregunta, pues a simple vista pareciera que la respuesta es muy lógica a un sí, pues se supone que una persona “competente” maneja y ejecuta cualquier tipo de contenidos, solo que en este planteamiento no se maneja que tipo de preguntas se plantearían, es decir, ¿qué inclinación pueden llevar dichas preguntas (conceptos, saberes prácticos, actitudes)?; no queda claro si el manejo de las preguntas llevaría o alcanzaría niveles de construcción cognitiva en los cuales se pudieran exponer puntos de vista propios, claros, sintéticos y organizados de acuerdo a lo que curricularmente se ha aprendido o vivencialmente se ha experimentado o si esas preguntas están solamente orientadas a respuestas teóricas, memorísticas y discursivas que no impliquen ninguna demostración de raciocinio.
En mi opinión, aunque el aprendizaje es trivial no deja de ser un proceso complejo que para poder evaluarse requiere también de procesos situados, claramente planteados y profundos. Dicho de otra manera y después de darle varios enfoques a la pregunta, mi respuesta es no, porque el aprendizaje requiere de todo un proceso mental cognitivo que no se sujeta solamente a lo conceptual, memorístico y general.
Los procesos mentales que están involucrados en el aprendizaje no son unilaterales, el aprendizaje es multifactorial, suele en muchos casos concebirse trivial, porque de cada cosa y de cada momento se aprende, sin embargo si el aprendizaje de la cotidianidad no se sitúa y no se medía pierde significado y se vuelve inútil.
Sabemos también que el aprendizaje no es medible en términos cuantificables y que la medición que por rutina se le ha dado durante mucho tiempo, ha sido mayormente subjetiva pues el aprendizaje es más bien cualitativo referente a encontrar significado a lo que se aprende y no tanto a la limitante de ejercicios memorísticos ó existenciales.
Cuando comparamos la concepción de aprendizaje desde el punto de vista de las corrientes constructivistas y conductistas nos damos cuenta que el conocimiento toma distintos significados, que varían de acuerdo al contexto cultural, social, económico y religioso en que se desarrollan los estudiantes.
El aprendizaje es relativo y depende de la realidad de cada estudiante, donde debemos tomar en cuenta su familia, su etapa de desarrollo y su calidad de vida. Estas variables determinan los procesos mentales que se presentan en cada etapa. Además que el aprendizaje significa saltos cualitativos y cuantitativos que nos proporcionan herramientas y destrezas que nos permiten ser mejores y aumentar la calidad de nuestra vida.
